El caso de la exreina de belleza mexicana Carolina Flores Gómez sigue generando conmoción tras la divulgación de nuevos detalles forenses que apuntan a un ataque con extrema violencia.
Autoridades y reportes judiciales han expuesto elementos que refuerzan la gravedad del crimen ocurrido en un apartamento de Polanco, en Ciudad de México.
Carolina Flores, de 27 años, murió el pasado 15 de abril dentro de su vivienda. Las investigaciones señalan como principal sospechosa a su suegra, Érika María Herrera, quien fue capturada recientemente en Venezuela tras una búsqueda internacional.
Informes derivados de la autopsia y de la carpeta de investigación indican que la víctima recibió múltiples impactos de bala en zonas vitales como la cabeza y el tórax.
Peritos confirmaron que los disparos se realizaron a corta distancia y en repetidas ocasiones, lo que evidencia la intención de causar la muerte.
Momento captado en video
Registros de cámaras dentro del apartamento captaron momentos clave posteriores al ataque. De acuerdo con versiones periodísticas, la agresora disparó inicialmente a corta distancia y continuó atacando cuando la víctima ya se encontraba en el suelo.
Este patrón refuerza la hipótesis de un acto motivado por conflictos personales.
TAMBIÉN: ‘El diablo no descansa’: El escalofriante relato de Nala tras descuido en su hogar
Las primeras indagaciones ubican la agresión en la cocina del inmueble, mientras el esposo de la víctima y el hijo de ambos permanecían en otra habitación.
Tras el ataque, la sospechosa dejó el arma en el lugar y salió del apartamento antes de huir al extranjero.
El caso también ha revelado tensiones previas entre la víctima y su suegra. Testimonios de familiares y allegados apuntan a conflictos que se intensificaron tras el embarazo de Carolina.
Según estas versiones, la relación pasó de cercana a distante, marcada por comentarios hostiles y constantes desacuerdos.
El periodista Carlos Jiménez difundió un video clave del caso en el que, según reportes, la sospechosa habría justificado el crimen al afirmar que la víctima la había hecho “enojar” y que sentía que le había “robado” a su hijo.
Autoridades mantienen abierta la investigación para esclarecer completamente el móvil del crimen y determinar responsabilidades adicionales.

